¿Por qué no comprar una guitarra nueva?

A mi me gusta mucho la música, de lo contrario no nos encontraríamos en este espacio, pero aun no comprendo los lazos emocionales que se crean alrededor de los instrumentos musicales. Muchas personas de las que conozco, los músicos principalmente, son personas que atesoran alguno de sus muchos instrumentos musicales, son los que más usan y los que más protegen.

De hecho, yo he llegado a ver situaciones en donde prefieren mandar a reparar la guitarra que compararse una nueva por el mismo precio o incluso un precio inferior. Muchos dicen que el valor sentimental es muy grande, pero yo pienso que no es para tanto.

Existe guitarra que, como tal, no tienen un gran valor comercial, son guitarras baratas, y aun así vemos a estas personas contratar cerrajeros mataro para mantener un cuatro cerrado con estas guitarras. Incluso los cerrajeros granollers deben tener historias de cosas absurdas como estas  que le han encargado a resguardar.

Si, la gente invierte dinero en resguardar estos objetos, y el en caso de que alguien entre a la habitación del tesoro, se dará cuenta de que allí no hay valor canjeables por dinero, solo valores sentimentales y válidos para esa persona que tiene el instrumento musical.

Muchos aseguran que la razón de este acto es que esos instrumentos han pasado  toda la vida con ellos, son los que le han llevado al éxito y los guardan como un amuleto. De hecho, yo llego a pensar que muchas veces no lo botan por temor a que se les acabe la suerte que han tenido hasta ahora.

Se sabe que en el mundo artístico se tienen grandes supersticiones y esta es una de las más comunes de todas; los artistas prefieren sus guitaras viejas que comprara una guitarra nueva de paquete.

Yo si debo aceptar que probablemente el sonido emitido por una guitarra vieja sea nostálgico y único, por eso puedo entender que la conserven, pero sería solo por eso. Es como el caso de los pianos, cada uno suena de manera distinta, las teclas se sienten diferentes, y eso es razón para que una persona se encapriche con el instrumento.

Si hablamos de caprichos. Y ya para finalizar, es cierto que muchos artista llevan su obsesión al punto de no salir a tocar si no tiene la guitara que les gusta, como ya he dicho, para ellos es un amuleto de buena suerte.

Quizá sea yo el que está equivocado al pensar que el valor sentimental de un instrumento musical está sobre valorado, quizá aún no pueda entender todo el viaje de un artista hacia el éxito y por tanto no valoro ese apego que tiene a las cosas que lo llevaron allí.