La fugacidad de los artistas musicales

pua-de-guitarra-001Los compositores de música clásica, entre los cuales tenemos a Beethoven, Mozart, Bach y demás, seguramente se escandalizarían con la banalidad de la música desechable.

Estos artistas prefabricados interpretan una canción que es conocida por mucho tiempo, el público las acoge religiosamente, suena ilimitadas veces, y luego ya no se escucha más.

Entonces cuando transcurre el tiempo, preguntas a tus conocidos de forma jocosa ‘¿recuerdas la música de fulano de tal?’, entonces te responden que padeces del efecto Mandela.

El punto es que no hay que ser muy sabio para entender que la fugacidad de los artistas y sus canciones tiene que ver con un problema más de fondo que de forma.

Que tenemos estas canciones que tienen letra contagiosa, y que las masas las aceptan incondicionalmente, cuando en realidad no contienen un mensaje que conecte con las personas que realmente aprecian una buena canción.

Esto sucede con casi todos los géneros musicales, sobre todo con el pop, pues como lo dice su nombre, es buscar aceptación en la cultura popular.

Es música industrial que busca enriquecer a dueños de disqueras, pues luego estos cantantes de polietileno son olvidados y les toca dedicarse a otras cosas.

Cuando un artista produce música de verdad, pueden pasar años, incluso décadas, pero esas canciones permanecen vigentes.

Por eso Beethoven se escucha aun, y junto con él, otros intérpretes de esta era moderna, que tienen un nicho pequeño de fanáticos, pero su éxito radica en el talento que poseen.